SENTIR POR SENTIR
Hacía tiempo que no escribía algo y mucho menos sobre los sentimientos, algo tan vivo y melódico que nos hace cambiar de actitud o palpitar demasiado rápido sin que haya acción física. A mí me sudan las manos y me aflora una sonrisilla pícara que me acalora los mofletes. La mirada se queda fija y parpadeas lo mínimo por miedo a perder las vistas. ¡Qué bonito es sentir! Sentir curiosidad o miedo. Sentir aunque solo sea por experimentar lo que es. Todos estamos tan acostumbrados a ello que ni percibimos sus efectos. Y este año más que nunca voy a prometerme sentir amor, alegría, pena, olvido, miedo y angustia aunque solo sea por resbalarme entre sentimientos que nada tienen que ver entre sí pero que nos coaccionan entre todos y predominando siempre el que te hace respirar con más fuerza que ninguno, el que te abofetea la cara cuando descubres que se aleja, el que te motiva a hacer lo que para otros es un suplicio, el que te hace sudar cuando el aire cortante te entra por la ventana ...